Madrid, España – Una nueva encuesta de la consultora internacional Dynata revela una abrumadora oposición entre los consumidores españoles a la prohibición de facto de las bolsas de nicotina propuesta por el gobierno. Las propuestas del gobierno español incluyen limitar la nicotina de las bolsas a 0,99 mg y prohibir todos los sabores excepto el de tabaco.
Los resultados de esta investigación muestran la gran oposición de los consumidores españoles: más de 8 de cada 10 (84%) usuarios de bolsas de nicotina se oponen a la decisión. La decisión de prohibir los sabores, en particular, representa un riesgo para la salud pública, ya que 9 de cada 10 (90%) usuarios consideran los sabores un factor clave en su decisión de usar bolsas de nicotina.
Los sabores de frutas, menta o mentol son los más elegidos por los usuarios como una forma de dejar de fumar.
“Estos hallazgos confirman la opinión consensuada de expertos en salud pública a nivel mundial: las bolsitas de nicotina con sabores y una amplia gama de niveles de nicotina son una herramienta fundamental para ayudar a los fumadores a dejar el tabaco”, afirmó Tim Andrews, Director de Asuntos del Consumidor de la Fundación Tholos.
La propuesta del gobierno español de limitar la concentración de las bolsitas a 0,99 mg contradice el informe del Instituto Alemán de Evaluación de Riesgos (el primer organismo regulador de seguridad de productos en Europa en evaluar estos productos), que afirma que un máximo de 16,6 mg por bolsita es una mejor alternativa para ayudar a las personas a dejar de fumar.
El impacto en la salud de una prohibición de facto podría impulsar a los consumidores a volver a los cigarrillos, ya que dos tercios de los usuarios encuestados en España afirman que su decisión de empezar a usar bolsitas se debió a motivos de salud, principalmente para reducir o dejar de fumar.
La investigación también sugiere otras consecuencias imprevistas. Un tercio de los consumidores recurriría a compras transfronterizas o a fuentes alternativas en línea si se aplicara la prohibición, mientras que otro tercio volvería a fumar. Solo el 6% indicó que dejaría la nicotina por completo, lo que demuestra la ineficacia de la implementación de una prohibición.
“Prohibir los sabores y reducir drásticamente la nicotina no elimina la demanda; o bien lleva a los consumidores a mercados no regulados o a volver a los cigarrillos. Los legisladores deberían basarse en la ciencia, no en el estigma, y regular estos productos basándose en su potencial para salvar vidas, no en restringirlos arbitrariamente”.
Esta encuesta también indica importantes repercusiones electorales: dos tercios de los encuestados afirmaron que no votarían por políticos que apoyaran regulaciones más estrictas para las bolsas de nicotina. Ante el fuerte rechazo público a esta propuesta, la Fundación Tholos insta a los legisladores a reconsiderar la prohibición propuesta y, en su lugar, adoptar un enfoque basado en la ciencia que reconozca el papel de los sabores en las bolsas de nicotina para reducir las tasas de tabaquismo.